No sé si en algún momento hable de lo graciosos que me parecen los villancicos, y que cantemos tutaina tuturuma, a la nanita nana [1] y cosas por el estilo sin caer en cuenta de que estamos arrullando a un niño que ni siquiera ha llegado al pesebre.
Pero sin duda alguna, la reina de la cursilería depresiva de la navidad es esta joya (Venezolana, creo) que algún cuatrero (interprete del cuatro) escribió pensando en conmover a las familias que oían su canción mientras se atiborraban de buñuelos, natilla y galletas.
Brevemente: Es la historia de niño con tendencias Sicoticas y autodestructivas, que se da cuenta de que de no hay regalos debajo del arbolito de navidad, lo que lo lleva a lanzar blasfemias como “el niño no me quiere” (guiño a “God Hate Us all”, de Slayer).
La mama, En vez de hacer lo que dictamina el sentido común más básico en este caso (decirle que el niño Dios no existe y que es ella quien le da los regalos, pero que, al estar ella mas pelada que el rabito de este crio inexistente, no pudo darle nada, y que a pesar de todo lo quiere y lo ama, etc) , se pone a inventarse unas excusas chimbisimas que solo empeoran las cosas, y hacen crecer las tendencias depresivas de este pre púber, Emo en potencia.
“será que no vio tu cartica que pusiste en la noche”.
Cuando el chino ya se pone como cansón, la señora termina echándole la culpa de sus dificultades economicas.
“será que tu hiciste algo malo y el niñito lo supo. Por eso no los trajo” .
Hay que ser un verdadero malandro para que el niño Dios no le traiga a uno ni siquiera un carrito de plástico de esos a los que no se les mueven las rueditas. ¡Ni que hubiera creado un grupo en facebook comprometiéndose a matar a los hijos del presidente!
Si hay algún otro villancico, agüero o tradición navideña que merezca ser comentada, no duden en avisarme vía comentario por el blog.
Adicionalmente, no olviden hacerle las preguntas sobre el futuro que nos depara el 2010 a nuestro profeta estrella, que estaremos presentando en el transcurso de este mes.
Niño Dios…Sacúdete en tu cripta! ♪♪
[1] Creo que A la Nanita Nana seria un muy buen nombre para una versión latinoamericana del programa de discovery Home And Health “Niñera S.O.S.”.
Pero sin duda alguna, la reina de la cursilería depresiva de la navidad es esta joya (Venezolana, creo) que algún cuatrero (interprete del cuatro) escribió pensando en conmover a las familias que oían su canción mientras se atiborraban de buñuelos, natilla y galletas.
Brevemente: Es la historia de niño con tendencias Sicoticas y autodestructivas, que se da cuenta de que de no hay regalos debajo del arbolito de navidad, lo que lo lleva a lanzar blasfemias como “el niño no me quiere” (guiño a “God Hate Us all”, de Slayer).
La mama, En vez de hacer lo que dictamina el sentido común más básico en este caso (decirle que el niño Dios no existe y que es ella quien le da los regalos, pero que, al estar ella mas pelada que el rabito de este crio inexistente, no pudo darle nada, y que a pesar de todo lo quiere y lo ama, etc) , se pone a inventarse unas excusas chimbisimas que solo empeoran las cosas, y hacen crecer las tendencias depresivas de este pre púber, Emo en potencia.
“será que no vio tu cartica que pusiste en la noche”.
Cuando el chino ya se pone como cansón, la señora termina echándole la culpa de sus dificultades economicas.
“será que tu hiciste algo malo y el niñito lo supo. Por eso no los trajo” .
Hay que ser un verdadero malandro para que el niño Dios no le traiga a uno ni siquiera un carrito de plástico de esos a los que no se les mueven las rueditas. ¡Ni que hubiera creado un grupo en facebook comprometiéndose a matar a los hijos del presidente!
Si hay algún otro villancico, agüero o tradición navideña que merezca ser comentada, no duden en avisarme vía comentario por el blog.
Adicionalmente, no olviden hacerle las preguntas sobre el futuro que nos depara el 2010 a nuestro profeta estrella, que estaremos presentando en el transcurso de este mes.
Niño Dios…Sacúdete en tu cripta! ♪♪
[1] Creo que A la Nanita Nana seria un muy buen nombre para una versión latinoamericana del programa de discovery Home And Health “Niñera S.O.S.”.



