sábado 21 de mayo de 2011

SE ACABÓ ESTA JODA

Esta es una publicación automática, si leen esto, probablemente estoy escondido debajo de mi cama en estos momentos. Viendo como los dinosaurios zombies escupen meteoritos por la nariz, que al caer a la tierra, liberan esporas de antrax y miles de mosquitos anópheles, que nos contagiarán a todos de malaria.

Y es que al parecer la fecha del fin del mundo, muy a nuestro pesar, se adelantó para el 21 de mayo. Así es, este año ya no jugaremos al amigo secreto en septiembre, no vestiremos el arbolito desde noviembre, ni haremos bromas de mal gusto el 28 de diciembre. Y aunque las tres son cosas que detesto, en el fondo, cuando esté en el purgatorio, sentado en un inodoro haciendo fuerza (no en vano se llama purgatorio, y no es metáfora lo de purgar los pecados), son cosas que extrañaré bastante, así como los extrañaré a todos ustedes, mis queridos lectores.

La muerte de Osama, las revoluciones en medio oriente, Jorge Celedón cantando “De música ligera”, todo ello son señales inequívocas de la batalla del monte Armagedón, en donde los reyes del mundo (Carlos, Isabel II, Elvis, entre otros) se revelarán en contra de dios, y pondrán a gobernar a la bestia (Reeligíendo a George Bush por tercera vez), y le pondrán una marca a todos los habitantes de la tierra (Yo quiero que me pongan la de Coca Cola, con la tierra ardiendo en llamas, esa vaina se va a capitalizar mucho).

Siguiendo el consejo de esta página http://worldwide.familyradio.org/es/ yo ya compré mi vuvuzela y en estos momentos, hago toda la bulla que puedo, para que el ángel de la muerte salga espantado de mi casa y no se lleve ni una mosca.

Ustedes pueden pensar que estoy exagerando, y que no es para tanto. Pero yo prefiero estar preparado. Si sobreviví a dos días de la bestia (El de 1996 y el de 2006), a la crisis informática del 2000, y al fin del mundo en 1990, no pienso perecer en este nuevo Apocalipsis, que se gesta desde las entrañas del fanatismo cristiano, para adelantarsele a los Mayas, y hacerle rosquitas desde el cielo, gozando porque su libro sagrado es mejor oráculo que el de ellos.

Lo ideal sería que si aún pueden salir de sus casas y las avenidas todavía no son ríos de magma ardiente, vayan a comprar un botiquín improvisado: Mertiolate para las heridas, alcohol para desinfectar, yerba santa pa' la garganta, Keisimon pa' la Hinchazon, y ni se molesten por comprar la “yerba con la que se casa usted”, por que ya les tocó morir solteros y pobres.

Si sobrevivimos a esta, nos veremos nuevamente en el refugio logremos armar en una montaña, y contaremos nuestras peripecias y anécdotas de supervivencia, nos emborracharemos, nos aparearemos todos con todos, nos circuncidaremos, cometeremos incesto, y haremos todas las cosas que hacían nuestros patriarcas en el Antiguo Testamento.

No siendo más, me despido, y espero que pasen una destrucción planetaria, acompañados de la gente que aman, ya saben lo que dicen: Mundo nuevo, vida nueva, con salud y con prosperidad.