
No fuí capaz de mirarla a los ojos, Solo lo saqué y se lo mostré. Traté de disimular los nervios que me hacían presa, llegué a creer que esta sería la última oportunidad de metérselo a alguien. No podía dar crédito a mi mala suerte: Había tratado de meterselo a mucha gente, primero a mujeres. “Son más ingenuas” pensé. Pero todas las que lo miraban, lo rechazaban con desprecio. Ni siquiera los hombres que pensé que caerían lo quisieron. Estaba francamente preocupado.
Para ser honesto, su aspecto no era nada agradable. Tenia un par de manchas a cada lado, la punta estaba cortada y a la luz se podía ver su color amarillento. ¿Que había hecho yo para merecer esto?.
Intenté metérselo, ya desesperado, a una señora de avanzada edad, todos en el barrio sabíamos de su corta visión, pensé que con ello sería suficiente. Pero la vieja ‘resultó generala’, y no solo lo soltó con brusquedad, sino que además me trató de inmoral. ¿Qué cómo pretendía aprovecharme así de una pobre viejecita? Que no fuera miserable.
El bochorno en el barrio no pudo ser peor, me convertí en el hazmereir de todos mis vecinos, que cuando me veían pasar cuchicheaban. No quise hablar más con ninguno de ellos, no podía soportar las burlas y las humillaciones.
Desesperado, fuí hasta muy lejos a buscar a quién metérselo y bajo qué excusa, y así, pasando de mano en mano, llegué a ella, quien era la última persona con quien lo intentaría, y de fracasar, desistiría para siempre de mi propósito.
Lo examinó con detalle, incluso sacó una linternita para verlo mejor.
:- ¿Y ese rayón? - Preguntó.
:- No sé, no se lo hice yo. - respondí ya un poco enfadado.
:- Espérame llamo a alguien más - me dijo.
Se fue un rato y regresó con una mujer muy bella, aunque ya con unos años encima. Ambas lo miraron un buen rato, y luego de un breve intercambio de miradas, ella me dijo:
:- O.k. si, parece que está bueno. Mira, aquí están tus compras y aquí tu cambio.
Me fui con una sonrisa enorme de ese almacén, porque ese maldito billete falso, que tantos problemas me había causado, al fin había encontrado a alguien que se lo dejara meter.
7 comentarios:
jajaja!
por cierto alguien se esta olvidado de sus 500 followers...
Predecible
¿De verdad te pareció muy predecible? Yo estaba pensando en un carro viejo
Demasiado predecible. ¿Quién no ha querido metérselo a alguien?
Más allá de la broma del asunto espero que entre los lectores de este post sepan que no necesariamente porque a mi me metieron un billete falso entonces yo se lo voy a meter a alguien más.
Si me lo metieron, que mal!, me estafaron. Pero por favor no continúen con la cadena de estafa a otras personas. Solo rompanlo, quemenlo o lo que sea, por favor no lo sigan rotando... su honestidad no tiene precio.
que seria de una twittcam?
Que lio pa meterlo, suele pasar.
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